San Timoteo, protégeme del tiroteo;
San Antón, cuídame del levantón;
San Efrén, que no me toque retén;
Santa Librada, que no me alcance granada;
Santa Lucía, que no me asalte la policía;
San Nicanor ocúltame del secuestrador (y también del procurador);
Santa Constanza, que no me toque matanza;
San Primitivo, sálvame del cuerno de chivo.
San Leodegario: Que los narcos no me encuentren adentro del armario
Amén
P.D. Gracias a Aída Castro y Efrén García, autora y coautor de esta plegaria!!!