¿Tons qué?

Edith

Octubre 20, 2009

— 1:04 pm

Ahora que casi me desvielo y fui a dar al hospital, me topé con Edith.
Edith es la enfermera que me recibió y que trabajaba de día. Lo primero que me dijo es “me voy a tardar para canalizar la vena porque no quiero que te duela, no me gusta que mis pacientes sufran”.
En dos minutos yo ya era su paciente.
Edith es chaparrita, morena, alegre, trae una bata con un Bugs Bunny abajo y un reloj de figuras de caricaturas.
Es casada, sin hijos y cada que su jefa lo pide dobla turno, porque está convencida de que cuando ella lo necesite, la apoyarán igual.
El ambiente de un hospital es distinto, porque lidia muy de cerca con el mal y con la muerte, se siente, sin embargo Edith siempre sonríe.
Entendí, en mi corta estancia, que para sobrevivir a las malas noticias hay que aferrarse a las buenas. Edith sólo habla de los pacientes que se han mejorado, y no le importa dedicar dos horas al baño de una mujer que no pude moverse; le importa que se mejore.
Esa vocación, que en el mundo de afuera parece tan difícil de entender, es común entre las enfermeras.
No viene en libros de texto claro, pero lo desarrollan como los viejos desarrollaban su experiencia, en el trato diario con nosotros que siempre necesitamos de ellas.
Aprendí mucho de Edith.
Antes de irse el último día de mi estancia pasó a despedirse, y me hizo prometer que regresaré a saludarla cuando esté bien.
Edith es especial.

Sin Comentarios »

Todavía no hay comentarios.

Sigue esta columna en RSS. URL para Trackback

Deja un comentario