Difícilmente en los 70 se veía una transición democrática en Latinoamérica. Incluso en los 80 hubo algunos casos. Chile, Argentina… usted nombre y ahí hubo un golpe de Estado. El Ejército sometía al país, sacaba al presidente, normalmente elgido por una vía que suena normal: la votación, e imponía toque de queda, perseguía a los opositores, librepensadores, periodistas o habladores, desaparecía y mataba sin motivo.
Ahora sólo celebramos los aniversarios de semejantes movimientos, de las brutales huellas de tortura. Guardamos un minuto de silencio en el que pedimos que no vuelva a suceder y agradecemos estar en otro nivel de convivencia democrática que complica una situación similar.
Pero todo regresa como un mal recuerdo: El jueves pasado el presidente de Honduras ya advertía cómo se deterioraba el clima político en su país. El viernes ya tenía apoyo internacional. Y el sábado, de madrugada, fue sacado de su casa, en pijama, y llevado a otro país. El Ejército tomó el control, inventó una carta de renuncia, eligió un nuevo presidente, instauró toque de queda, cerró televisoras y radiodifusoras y respondió a manifestaciones como sólo el Ejército sabe: hasta ahora suman dos muertos, dos obreros.
Al parecer, porque la información fluye de a poco, hay un periodista desaparecido y otra detenida.
Pero ya no estamos en los 70, ni en los 80, estamos en 2009, y si el mundo supo del proceso de protesta en Irán, fue por los nuevos métodos de comunicación que existe. Blogs, Facebook, Twitter, mails… conéctate con gente de Honduras, conviértete en su voz, da a conocer qué está pasando.
Te paso algunas direcciones de twitter: mikepacker, moviegod86, Drigues, Sikaffy, vonhughes, PabloPueblo, Daniel8489. Búscalos.
Ayudemos.