¿Tons qué?

Prefiero la influenza

Mayo 18, 2009

— 8:30 pm

Aquí más o menos andamos parados:

Fugas de narcos, asesinatos, ejecuciones, cuerpos mutilados y narcomantas han sido noticia constante desde hace 10 días. Cada 24 horas hay una noticia nueva que impacta. En Chihuahua repunta la violencia, en Morelos destitiyen a policías, en Zacatecas se fugan reos sin mayor esfuerzo, en Guerrero encuentran cuerpos mutilados, en Michoacán y Sinaloa narcomantas con las mismas leyendas, en el DF y Edomex baleados y ejecutados.

Y sigue…

También están nuestros políticos y expresidentes, que si De la Madrid dice que Salinas hizo, que si Salinas dice que De la Madrid no sabe lo que dice, que si Fidel Castro dice que Calderón es el “de moño” que si Calderón dice que es requete transparente, que si Ahumada dice que Salinas y Fox sabían y querían todo contra López Obrador, que si Zedillo dice que el plan económico de Calderón no sirve. Que si alguien dice que Fidel Herrera roba y el PRI dice que internet es un riesgo (eso dicen todas las mamás de hijos adolescentes, por cierto), que si ella dijo, que él dijo que ellos dijeron que nosotros dijimos….

Luego…

Que el abogado en Guatemala que dice que el presidente se lo echó, que si hay denge en Brasil, Argentina y Bolivia, que Hugo Chávez sigue estatizando todo,  que en Sri Lanka hay levantamientos, los piratas de Somalia, el Papa rechazado en Tierra Santa

Y para rematar…

Que sí truena Chrysler, que General Motors también, que han cerrado más de 10 mil negocios en México, que la industria hotelera está por los suelos y cerrando establecimientos, que nos recuperaremos hasta 2010, que el dólar no se anda quieto, que no alcanza para perdonar impuestos, que aumentan los adeudos en tarjetas de crédito, que los bancos están mal y los periódicos peor…

Yo, la verdad, prefiero la influenza.

Me da miedo la economía

Mayo 4, 2009

— 5:55 pm

El sábado pasado pasé a comprar un café, para llevar, a Starbucks. El estacionamiento estaba vacío, el chico que cuida los carros me platicó que lleva dos días sin ganar propinas, básicamente dos días trabajando sin nada.

Quise calcular el efecto multiplicador de su lamento y me dolió la cabaeza. Cuántos acomodadores, apartaespacios, trapitos, vendedores de crucero, valetparking con o sin autorización, habían dejado de recibir dinero estos días. Y luego meseros, cocineros, garroteros, ayudantes de cocina, personal de limipeza, despachadores de tiendas, vigilantes de esatablecimientos, cajeros.

Cuántos choferes que entregan comida a los restaurantes, con sus ayudantes, cuántos recolectores de basura, también con sus ayudantes. Los vendedores de comida en la central de Abasto, los puesteros de mercados y vendedores de verduras en las esquinas, los que venden flores.

También cerraron cines y centros comerciales, junto con sus despachadores, encargados de dulcería, vendedores de ropa por comisión, exhibidores de cosméticos, sastres, acomodadores, choferes otra vez, vigilantes de nuevo, vendedores de zapatos.

Además los empleados de museos, curadores, investigadores, cuidadores, los que están en las tienditas de recuerdos. Los trabajadores del Auditorio Nacional. También empleados, ambulantes, vendechelas de los estadios de futbol, los que te llevan hasta tu lugar en el teatro o te venden pasas con chocolate. Las mujeres que cuidan los baños en Sanborn’s y te piden propina, don Pedro que me aparta lugar ahí en avenida Centenario, una amiga que vende madera pero ahorita nadie ni surte ni compra, mi vecina que es maestra a prueba.

Luego los taxistas del aeropuerto, cargadores de maletas, empleados de aduanas que no tiene qué hacer. Y súmele los trabajadores que ya estaban en paro técnico en sus empresas por la crisis y los que perdieron su trabajo de enero a la fecha.

La verdad, le digo, me da miedo sumar.