Es un hecho que el uso de la tecnología se ha extendido a casi todos los rincones en la vida de los seres humanos; desde sectores como el de la medicina, que implica el descubrimiento de nuevas vacunas para combatir enfermedades, hasta el de la comunicación, que con el hecho de contar con un dispositivo móvil permite una interlocución inmediata y remota con el resto de las personas a través del llamado “ciberespacio”.
Desde luego el campo de la política no podía ser la excepción. Todo empezó con la campaña presidencial de 2008 en Estados Unidos, que posteriormente llevara a la presidencia al primer presidente afroamericano de esta nación, Barack Obama. La campaña de aquel candidato logró insertar dentro de esta lógica política a millones de jóvenes que, alentados con un movimiento esperanzador, diariamente estaban enterados de las actividades del candidato a través de redes sociales como “facebook”, “twitter” o “youtube”, lo que sin duda logró el tejido de una red cibernética que le permitió estar en contacto con todo aquel elector que tuviera una conexión a la internet. Tan sólo, su sitio personal obtuvo cerca de 1 millón de contactos.
Este nuevo método, por algunos muy criticado, marcó un cambio significativo en la manera de hacer política; lo que alguna vez significó un gran paso mediático dentro de las campañas electorales al poder televisarse el debate entre Nixon y Kennedy en Estados Unidos, el internet logró un salto enorme al poder mundializar todos y cada uno de los acontecimientos de aquella campaña en 2008.
Los candidatos de elección popular en nuestro país no podían ser la excepción, ya que el uso de internet para la comunicación con sus electores en las campañas de 2009 fue intenso. Casi todos los partidos y sus candidatos aprovecharon el ciberespacio para realizar propuestas, discusiones, ataques, publicar agendas, fotos, videos y cualquier otra cosa que su imaginación permitiera con la finalidad de atraer el voto de los electores.
La cibernovedad en los Estados Unidos se llamó facebook y twitter, la herramienta más usada en las elecciones mexicanas, además de las mencionadas, fue el portal de videos “youtube” donde se insertaron diversos videos, pasando desde los propositivos hasta los agresivos, y difundiendo, a veces de manera creativa, las plataformas que utilizarían de llegar a los cargos por los que fueron postulados.
Si bien es cierto que esta herramienta tecnológica facilita la cercanía de los políticos con sus electores y da un aire de frescura a las campañas electorales, algunos candidatos optaron más por recorrer calle por calle y tocar puerta por puerta para convencer a los ciudadanos de sus propuestas. Ambas estrategias son totalmente válidas, ya que no podemos cerrar los ojos ante las nuevas opciones de comunicación, y como tal, también requerirá adecuar la normatividad que regule ese medio; pero sin duda, por lo menos en México donde el uso de esta herramienta aún no logra penetrar de lleno en la sociedad, una elección se gana en la calle, visitando y escuchando a los vecinos, compartiendo con ellos sus preocupaciones, viéndolos cara a cara para convencerlos de nuestras propuestas.
Aprovecho este espacio para agradecer a los vecinos que me demostraron su apoyo el pasado 5 de julio al depositar su voto en las urnas. Desde la Cámara de Diputados seguiré, como lo he hecho desde hace ocho años, velando por sus intereses y procurando su bienestar. Gracias a ustedes, una Ciudad mejor será posible.