Bosque urbano

Más seguridad desde las Delegaciones

16/06/2009

— 8:02 am

La principal preocupación de los habitantes de esta Ciudad es la seguridad: 85% de la población se siente inseguro. Al año en el DF se denuncian 600 mil delitos, aunque se calcula que ocurren aproximadamente cuatro veces más (2 millones 400 mil). Si bien es necesario fomentar la cultura de la denuncia, también es importante que las autoridades actúen para que los ciudadanos confíen más en los cuerpos de justicia.

En el resto del país, cada municipio cuenta con una fuerza pública encargada de resguardar el orden y detener delincuentes. Sin embargo, en el Distrito Federal las Delegaciones no cuentan con estas atribuciones ni ejercen mando directo sobre la policía. En esta Ciudad, la única responsable del mando sobre todos los elementos policiacos es la Secretaría de Seguridad Pública del Gobierno del Distrito Federal.

El GDF no ha hecho una campaña de promoción activa sobre su responsabilidad en cuanto a la seguridad de los habitantes. Esto podría resultar lógico considerando que en 2008 la incidencia delictiva aumentó 12% y hubo 40% más secuestros.¿Para qué informar que el trabajo se está realizando incorrectamente, si la población puede pensar que es culpa de alguien más? El jefe de Gobierno no observa que ello frena la rendición de cuentas y la participación de los ciudadanos.

Todos los que vivimos en esta Ciudad queremos salir sin miedo a las calles y necesitamos que las autoridades hagan bien su trabajo asumiendo las responsabilidades que les otorga la ley, y no únicamente sus privilegios. En 2006 el Jefe de Gobierno solicitó mayores atribuciones para que la policía del DF combatiera el narcotráfico, pero aún no se ha pronunciado por otorgar más facultades al gobierno más cercano a la población: las Delegaciones.

Esta Ciudad necesita que se creen cuerpos de policías delegacionales, los cuales puedan garantizar seguridad a los habitantes de cada Delegación en coordinación con las distintas instancias de la policía. Es momento de que los delegados puedan interferir directamente en la seguridad de las personas, sin tener que esperar a la voluntad o talento del Jefe de Gobierno.