Hace algunos meses el Partido Verde inundó la Ciudad con una campaña a favor de la pena de muerte. En los slogans se lee “Pena de muerte para asesinos y secuestradores”. La utilidad de la pena de muerte para frenar los índices delictivos ha sido discutida ampliamente en los países en los que se ha aplicado. En Estados Unidos la tasa de homicidios por cada 100,000 habitantes es 42% más alta en los estados donde se aplica la pena de muerte que en los estados donde se aplican otro tipo de sentencias. Por otro lado, la aplicación de una pena irreversible en un país sujeto a la corrupción y con un sistema de justicia tan deficiente como el nuestro, donde ni siquiera existe un verdadero aparato de investigación criminal, ni la tecnología que lo sustente, y donde es común que se inculpe a inocentes, su aplicación parece temeraria. ¿Puede un país donde uno es culpable hasta que se demuestre lo contrario aplicar la pena de muerte? ¿Y si esa demostración llega demasiado tarde?
El debate respecto a la pena de muerte ha sido cíclico y es común que resurja siempre que hay aumentos en la inseguridad y sobre todo en la percepción de la misma. La intención de este blog no es necesariamente plantear una postura sobre ella, para hacerlo primero habría que mejorar la aplicación de justicia y saber si las penas convencionales aplicadas con rigor funcionan. Tan sólo en el Distrito Federal hay más de 15 mil órdenes de aprensión sin ejecutar.
Lo que llama nuestra atención es que sea un partido llamado “Verde” el que proponga con tantos bríos la pena de muerte. Internacionalmente este tipo de partidos están asociados a la protección de la vida en todas sus formas. Su doctrina afirma que el partido “defiende los derechos humanos como parte central de su posición en la sociedad” y pregona como uno de sus principios el amor entendido como “paz y concordia en las relaciones entre los seres vivos”. Es difícil entender ésta y tantas incongruencias del Verde. Su falta de coherencia ideológica provocó que el Partido Verde Europeo, que agrupa a 36 partidos ecologistas de diferentes países, lo desconociera por contravenir lo plasmado en la Carta de los Verdes Globales firmada en Canberra en 2001, donde se rechaza tajantemente la pena de muerte.
Es extraño pero a nadie sorprende que el mismo partido que promueve, por ejemplo, puntos de acuerdo para salvar la vida de los elefantes en Sudáfrica, por ser animales “muy carismáticos […]”, y que afirma enfático que “matar no es la solución” (al menos para los animales en otros países) pueda al mismo tiempo promover que el Estado acabe con la vida de algunas personas. Ahora el Verde va más allá e incluso ha abierto un sistema de mensajes de celular para apoyar su iniciativa. Con letras grandes sus espectaculares invitan “Decidir”… con letras pequeñas se indica un costo de casi un peso por mensaje. Extraña manera de volver a la vida a un partido que se antojaba muerto por incongruente.
Ciertamente el Partido “Verde” debería de preocuparse por otras cosas. De entrada me surgen varias preguntas:
¿sus espectaculares son biodegradables?;
los millones y millones de pesos que gastaron para sus playeras, ¿los invirtieron en playeras de telas biodegradables? (que para los que no sabían, las telas sintéticas es un gran problema de contaminación);
hace poco hablaron a mi departamento violando mi sacrosanta intimidad, ¿podré demandarlos?, creo que la profeco estaba legislando algo al respecto para los bancos, el IFE debería hacer algo parecido…
El “Verde” debería de preocuparse por programas que promuevan el uso de fertilizantes verdes, la disminución del uso del automóvil, el uso eficiente del agua, el desarrollo de la agricultura como pilar para el desarrollo sustentable de nuestro país… en fin, hay tantos y tantos programas por los que podría velar un partido que dice ser ecologista.
Me repudia que usen el término “Verde” cuando jamás voy a ver a sus dirigentes en una bicicleta o al menos en el metro, cuando no tienen ni idea de los miles de programas sociales ambientalmente amigables que hay alrededor del mundo y de la carencia de éstos en nuestros país.
Comentario por Jorge Lara Alvarez — 04/03/2009 @ 1:50 pm
Estoy de acuerdo. Es bastante ilógico que un partido que se diga defensor de la vida sea también promotor de la pena de muerte. Me parece inaceptable que el Partido Verde esté dispuesto a vender su ideología con el único propósito de ganar votos. Mi pregunta al respecto sería cómo vinculan los ingresos provenientes de los mensajes de texto enviados al apoyo de la pena de muerte ¿no se supone que los diputados y senadores del Partido Verde ya tienen un salario que les permite legislar?
Me gustaría saber cuál fue la postura del verde ecologista en los debates recientes de la reforma penal ¿será que desconocen el sinfín de deficiencias características del sistema de repartición de justicia mexicano?
Sin embargo, debo reconocer al Partido Verde por tomar una postura en el tema y defenderla. Me gustaría ver qué piensan los miembros de ese partido sobre las decisiones que están tomando sus dirigentes.
Comentario por Juan Carlos Guzmán — 04/03/2009 @ 1:54 pm
La pena de muerte es una medida tan controvertida, no solo por los costos económicos que implica el aplicarla o no aplicarla, sino también la efectividad de los sistemas de justicia que los aplican.
Hace poco leí que en algunos estados de Estados Unidos estaban contemplando no aplicar la pena de muerte porque el costo es muy elevado para el número de ejecuciones que hay. Son muchos en la lista de espera pero tienen que pasar no menos de 15 años para que una persona sea ejecutada. Ahora bien, mantener encerrado a alguien de por vida, viviendo de los impuestos de los demás, tampoco es la solución.
En México el sistema judicial peca de ineficiente. Sin necesidad de ir a casos particulares, una persona inocente puede llegar a estar en la cárcel más de 8 meses a pesar de que se haya retirado el procedimiento judicial en su contra (un conocido vivió eso). ¿Cuántos inocentes no serían en este caso declarados culpables y sentenciados a muerte? Sinceramente, creo que la vida de un inocente vale más que tomar la de un culpable.
Ahora bien, el Partido Verde sabemos que es uno de los partidos más oportunistas de este país. Si bien su propuesta puede ser discutida (a pesar de que la ideología de los partidos verdes van en contra de esta práctica), no es posible que no se discuta una reforma integral al sistema de justicia de este país. Se está pensando en el castigo pero no se está pensando si el que lo recibe puede ser inocente. Más bien la lógica del Partido Verde está dirigida a aprovechar el sentimiento de frustración que crece por la situación de inseguridad que vive el país.
El respeto a las leyes es clave. Las discusiones de fondo por desgracia en este momento no existen. Criticar una acción sin decir cual es la alternativa también está mal. Si, estoy en contra de la pena de muerte pero creo que su postura es válida. No, no creo que deba discutirse la pena de muerte, hasta que tengamos un sistema de impartición de justicia más efectivo.
Comentario por Carpy — 04/03/2009 @ 2:00 pm
La primera vez que voté consideraba la propuesta del partido verde como noble. Me parecía atractivo destinar mi voto (que de todas formas a principios de los 90’s aún no valía) a que un diputado presentara iniciativas a favor del planeta y el medio ambiente.
Después de ver a un dirigente semi vitalicio que deja el partido a su hijo para que se vuelva un nuevo dirigente semi vitalicio; una coalición para pugnar por el cambio (2000 con Fox) que se transformó en una nueva coalición para regresar al pasado (2003 y 2006 con PRI); así como tranzas de su líder y propuestas alejadas del ecologismo, me siento defraudado.
El país necesita un movimiento que represente los intereses de todos los que nos preocupamos por el medio ambiente. En Europa muchos partidos ecologistas viven de sólo impulsar cambios pequeños pero que sin duda repercuten en un mejor planeta. Este tipo de agenda es la que este partido podría utilizar para posicionarse en un electorado harto de las promesas incumplidas. Sin embargo, como casi todos los partidos, adolecen de congruencia porque les sobra ambicón.
Comentario por Alejandro Lopez — 04/03/2009 @ 2:19 pm
jaja esta muy atinado, los verdes se van a ponere verdes de coraje
Comentario por alberto — 05/03/2009 @ 2:23 pm
Excelente minidiagnóstico de un partido de tal naturaleza… Como colofón sólo me atrevería a decir que a veces sólo vemos espejismos banales. Sería bueno preguntarnos, pero en serio, a quién se le ocurrió la idea? por qué? Cuál es el verdadero trasfondo de la campaña? y sobre todo… ¿a quién le pegó el secuestro tanto que quiere venganza? Sería bueno que el “niño-verde” nos contará la verdad… no creen?
Comentario por pedro — 06/03/2009 @ 11:32 am
Considero que promover la pena de muerte como opción a los “problemas” de inseguridad es burlarse de la inteligencia de la gente.
Comentario por Mireya Gutiérrez — 16/03/2009 @ 12:36 am
Parece muy sospecho la redacción de los comentarios. Se nota a leguas que fue la misma persona quien los escribió. Es una columna política o es un espacio de promoción partidaria? digo, es una simple pregunta. Si es así, me equivoqué al leer.
Comentario por Oscar Sánchez — 22/03/2009 @ 6:41 am