Celia Lora: justicia o linchamiento.-
Xiuh Guillermo Tenorio Antiga.
El pasado 7 de mayo, Celia Lora García y Rubén Nicolás Uresti se vieron involucrados en un accidente automovilístico donde un hombre de 34 años, Pedro Corona Ávalos, lamentablemente perdió la vida.
Conforme a los exámenes de orina, Celia Lora, indiciada como presunta responsable, se encontraba en estado de ebriedad. Sin embargo el perito en materia de tránsito terrestre, adscrito a la Secretaría de Seguridad Pública del DF, no precisó la responsabilidad culposa de alguno de los conductores y de manera irregular determinó la libertad de los implicados.
La oportunidad de eludir la justicia por un delito que se persigue de oficio, puesta en charola de plata por un perito de tránsito, fue neutralizada por la atención mediática que mereció Celia por ser hija de José Alejandro Lora Serna, un popular músico de rock mexicano que es mejor conocido como Alex Lora. Empero, la excesiva atención mediática tomó visos de linchamiento, pues con extrema simplicidad se puso el acento en la condena moral hacia la hija de un reconocido hombre público.
Una de los términos que se utilizaban como sinónimos de democracia en la Grecia antigua era isonomía, que en su primerísima acepción significaba igualdad ante la ley. Sin embargo, este concepto no sólo implicaba la pasiva actitud de recibir una resolución justa, sino el control de los ciudadanos sobre los consejos y las asambleas donde se tomaban decisiones públicas.
Puesto en perspectiva, la igualdad ante la ley sigue siendo uno de los indicadores más importantes para calificar el desarrollo institucional de una democracia. Lo grave aquí fue que a punto estuvo de ponerse en peligro por la incorrecta actuación de un funcionario, tal vez de motivaciones corruptas.
Hoy, parece las cosas han tomado su curso. Celia recibió una orden de aprehensión e ingresó hoy al penal de Santa Martha Acatitla donde deberá seguir el proceso judicial iniciado en su contra. Por si fuera poco, la aseguradora y los padres de Celia han suscrito un compromiso para reparar el daño, un hecho en sí relevante que no impide la acción judicial por homicidio culposo, pero podría considerarse importante para la resolución del juez y la sustitución de la sanción privativa de la libertad, en su caso.
Queda por ver cuál será el curso mediático de los hechos, si la condena moral no afectará a la familia de Celia, si la presión de los medios no incidirá en los argumentos del juez, porque llevar la justicia a un punto en que los medios sesguen la resolución del juzgador sería un precedente lamentable.
Tal vez ya no esperemos una isonomía en su acepción amplia como en la Grecia clásica pero por lo menos debemos esperar que la resolución sea justa, lo cual competerá al Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal.
Por eso yo no soy partidario del trato privilegiado ni de la persecución pública. Desde mi opinión, lo que debe anteponerse es la igualdad ante la ley.