Xiuh Guillermo Tenorio
La política, decía Don Jesús Reyes Heroles, es el arte de decidir entre inconvenientes. Hace unos años, el hoy Senador Arturo Núñez, parafraseándolo afirmaba, que en política se decide entre lo malo y lo peor. Por ello, los políticos valoramos escenarios de bajo riesgo. Generalmente uno no fija las condiciones, más bien es al revés, las circunstancias obligan a uno a tomar posiciones. De ahí que lo más indicado en casi todos los casos es no correr riesgos.
Sin embargo, los políticos hacemos cálculos todo el tiempo. Sabemos que las circunstancias que existen hoy, mañana pueden ser distintas y no necesariamente favorables. Es por eso que en ocasiones uno se aventura, decide correr riesgos. A pesar de no tener todos los hilos en la mano, uno puede valorar las probabilidades que se tienen de salir airoso en una situación particular.
Esto viene al caso porque en las últimas semanas el Presidente de los Estados Unidos parece haber tomado una decisión que pone en riesgo todo su capital político, un suicidio para muchos. Barak Obama apostó por hacer lo que ningún presidente demócrata ha logrado y que incluso, significó la mayor derrota para el ex Presidente Bill Clinton: reformar el sistema de salud de EU, que hoy tiene desprotegido a casi 50 millones de norteamericanos.
¿El Presidente Obama estaba obligado a iniciar esta reforma?, ¿No arriesgó de más con esta decisión?, ¿no le dio el motivo perfecto a los republicanos para reagruparse cuándo más débiles se encontraban?, ¿la propuesta es viable económicamente en un entorno de crisis como el que enfrentamos?, éstas son sólo algunas preguntas que hoy se hacen los estadounidenses y que llenan los principales espacios informativos y de reflexión en aquel país.
Con su reforma Obama busca otorgar cobertura universal en salud, garantizando así los servicios de atención médica a la población más pobre de aquel país. Sin embargo, no son pocos los obstáculos que está enfrentando. El primero es económico; la creación del fondo de cobertura tendrá un costo estimado de al menos 10 billones de dólares anuales durante los próximos 5 años, según diversos analistas.
Estos números provocaron reacciones, incluso, entre los legisladores demócratas; el grupo de los “Blue Dogs” (poco más de 60 diputados de estados sureños) asegura que el impacto económico es tal, que de aprobarse la reforma estarían garantizando un escenario adverso en las elecciones intermedias de 2010 y están cuestionando la pertinencia de que el Estado proteja a individuos que pueden acceder a un seguro privado.
A pesar de la oposición dentro y fuera del Partido Demócrata, Obama ha puesto toda la carne en el asador. En días pasados lanzó una importante ofensiva mediática para pedirle a los ciudadanos que presionen a sus legisladores para apoyar la reforma.
Obama sabe lo que está en juego y aún así decidió arriesgarse. No hay duda de que las circunstancias que enfrentó Clinton son muy distantes a las actuales, pero aún así es una apuesta temeraria. Obama tiene mucho que pactar, mucho que construir, particularmente con un indisciplinado Partido Demócrata. Lo que está claro es que ésta puede ser la única oportunidad de lograr la anhelada reforma al sistema de salud.
En los próximos días Obama puede seguir haciendo historia. No importa si el Congreso modifica su iniciativa, siempre y cuando logré avances significativos. De alcanzarlo podría ser recordado como algo más que el primer afroamericano en ser Presidente de los Estados Unidos, logro que, en sí mismo, nadie puede escatimarle.
Bonus Track
No son pocos los aventurados que apuestan a que el Presidente Calderón hará cambios en su gabinete en las próximas semanas. No faltará quien responsabilice a los funcionarios salientes de los resultados adversos que obtuvo el PAN en la pasada jornada electoral. La realidad es que, como generalmente ocurre, no podremos conocer los verdaderos motivos que propiciaron estos eventuales cambios. La pregunta es, ¿los ciudadanos tienen derecho a saber cuál fue el desempeño de un Secretario de Estado?
En todos los sistemas políticos se presenta aquél interminable debate entre la ‘reforma necesaria’ y la ‘reforma posible’. Al analizar la situación atual del sistema de salud de ese país (tan grave e inequitativa como la de México), cualquier avance que pueda lograr Obama para acercar a su nación hacia la cobertura universal será un gran triunfo…
Comentario por Mariana — 11/08/2009 @ 7:18 pm
Me encantó el artículo, es muy claro y eres muy bueno. TA
Comentario por Yuri — 12/08/2009 @ 11:08 am